¿Falló el sistema de alertas en Texas?
Una devastadora serie de inundaciones arrasó el centro de Texas el viernes 4 de julio de 2025, dejando un saldo trágico de al menos 68 muertos y más de 800 personas rescatadas. En medio del dolor y la conmoción, muchos se preguntan si hubo alertas previas suficientes para evitar la tragedia.
En Canal Meteo revisamos cronológicamente las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) para entender cómo evolucionó el evento.
Línea de tiempo: las alertas antes de la tragedia
Martes 1 de julio – Primeras señales
Desde el martes, las oficinas del NWS en Austin y San Antonio comenzaron a alertar sobre el potencial de lluvias fuertes y crecidas de ríos. Aunque la situación aún no era crítica, los meteorólogos ya anticipaban un posible evento significativo de inundaciones.
Jueves 3 de julio – Aumenta la preocupación
Durante el día jueves, el lenguaje de los pronósticos cambió. Los especialistas hablaban ya de lluvias intensas capaces de provocar inundaciones repentinas y subidas rápidas en el nivel de los ríos.

- 1:18 p.m. — Se emite una Vigilancia de Inundaciones (Flood Watch)Incluye el condado de Kerr, advirtiendo de la posibilidad de acumulaciones de lluvia de hasta 7 pulgadas (≈ 180 mm). No es una alerta inminente, pero sí una advertencia seria.
- 6:10 p.m. — Comunicado especial del tiempo (Special Weather Discussion)Un aviso poco frecuente en el que el NWS hablaba de:
- “Tendencias preocupantes”
- “Lluvias intensas que podrían superar las 3 pulgadas por hora”
- “Probabilidad alta de inundaciones repentinas”

Viernes 4 de julio – La madrugada más crítica
1:14 a.m. — Primera advertencia oficial de inundación repentina (Flash Flood Warning)
Emitida para el condado de Kerr con la etiqueta “Considerable”, lo que indica que la amenaza es significativa y potencialmente mortal. Este tipo de advertencia activa automáticamente las alertas inalámbricas (WEA) en celulares.
Sin embargo, aún no está claro si los residentes de las zonas afectadas recibieron el aviso a tiempo. Hay reportes de áreas con cobertura celular limitada, lo que podría haber comprometido la efectividad del mensaje.

2:28 a.m. — Informe de condiciones críticas
En un chat interno del NWS, los meteorólogos indicaron que ya habían caído hasta 5 pulgadas de lluvia, y que la inundación ya estaba ocurriendo en Kerr County.

3:02 a.m. — El evento se vuelve peligroso
Se describe como un “evento peligroso de inundación repentina en el sur del condado de Kerr”. En ese momento, las condiciones ya eran extremadamente graves.
4:03 a.m. — Se declara una Emergencia por Inundación Repentina
Esta es la alerta más grave que puede emitir el NWS en cuanto a inundaciones. Se reserva para situaciones catastróficas y mortales, y representa el nivel más alto del sistema de alertas por lluvias extremas.

4:20 a.m. — El río Guadalupe alcanza nivel de inundación mayor
A la altura de Hunt (Texas), el río Guadalupe supera los 22 pies, entrando en nivel de inundación mayor.
15 minutos después, a las 4:35 a.m., el nivel alcanza los 29.45 pies (≈ 9 metros): una crecida de más de 7 pies (2 metros) en menos de 20 minutos. Esta subida repentina dejó atrapadas a decenas de personas, incluyendo niños en campamentos de verano.

¿Qué falló?
- El sistema de alertas funcionó técnicamente: hubo avisos con más de 12 horas de anticipación.
- Sin embargo, la rapidez del evento y posiblemente la falta de cobertura celular en zonas rurales afectaron la capacidad de respuesta.
- Muchos testimonios hablan de que el agua llegó en cuestión de minutos, sin tiempo para evacuar.
Conclusión
La tragedia del 4 de julio en Texas demuestra cómo, incluso con un sistema meteorológico moderno y en funcionamiento, hay limitaciones físicas y sociales que pueden impedir que las alertas lleguen a todos. La coordinación entre organismos, la comunicación efectiva y la planificación comunitaria serán claves para reducir el impacto de futuros eventos extremos.